El año 532 d.c. iba a deparar una gran sorpresa a los habitantes de la antigua gran capital del mundo civilizado, que desde hacía más de dos siglos, vivía una lenta decrepitud en la que la población había disminuido de manera drástica y los monumentos y templos levantados por los emperadores romanos, aunque seguían en pie, se pudrían lentamente abandonados a su suerte. La población no había corrido mejor suerte que la ciudad de piedra, ya que a los cientos de miles que murieron en las distintas confrontaciones que se entablaban de manera casi cíclica en el gran imperio, y que acabaron con las estirpes más puras, verdaderas fundadoras de ese mundo moderno en plena edad antigua, había que añadir primero la entrada masiva de bárbaros asimilados para suplir estas bajas, y más tarde, la entrada por la fuerza de toda la escoria de salvajes que poblaban los pueblos lindantes al imperio muerto. Primero fueron los Godos, después los Ostrogodos, en fin, los mismos salvajes con distintos nombres que como carroñeros se aprovechaban de la debilidad de un imperio agonizante para vivir a expensas de sus riquezas.
El imperio había dejado de existir formalmente setenta años antes, cuando el último emperador entregó sus enseñas a los Ostrogodos, pero Roma ya no era capital desde mucho antes, viéndose obligada a un tipo de subsistencia que ya recordaba el modus vivendi de la edad media, mientras muchos de sus habitantes huían a sitios más seguros, donde pudieran levantar murallas para resguardarse de los oleadas bárbaras.
En el mercado de Roma era fácil encontrar todavía espadas de los centuriones, estatuillas de bronce importadas de la colonia griega, papiros egipcios, monedas con el rostro de los emperadores, escudos de la legión, insignias con el SPQR escrito, pero ya casi nadie recordaba el significado de esas siglas, que habían recorrido el mundo llevando la civilización hasta los confines conocidos, ya no existía ni el senado ni el pueblo romano. Lo poco que había sobrevivido del antiguo imperio se refugiaba en la lejana Bizancio, donde Justiniano, mantenía vivo el imperio en oriente.
Por eso, cuando un ejército bizantino comandado por el general Belisario arrasó a los bárbaros apostados entre Bizancio y Roma para entrar triunfalmente en la antigua capital, los pobres romanos veían a ese ejército engalanado como las antiguas tropas imperiales y una mezcla de alegría por el reencuentro y de tristeza por el recuerdo de lo que se había perdido flotaba en el ambiente aquel glorioso día.
Demasiados Rajoys y Zapateros de turno se habían sucedido en el poder de un imperio cuyos habitantes, corroídos por la codicia, tan solo pensaban en su propio provecho y miraban hacia otro lado ante los problemas que se acumulaban. De hecho, a partir de Tiberio el imperio empezó a morir, y es un milagro que aun durase tantos siglos con los gobernantes que llegó a tener. Pero aun así acabó muriendo y lo que encontró Belisario que acababa de cruzar una Europa infestada de bárbaros fue tan solo otro pueblo bárbaro, y él, emulando a Merkel y su pueblo, que parecía iba a traer de nuevo la prosperidad perdida, no tardó en dejar Roma para no volver, dándose cuenta de que allí ya no quedaba nada por salvar.
domingo, 24 de junio de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
Kid Icarus
En un tiempo en el que hombres y dioses convivían en armonía, el reino de la Tierra del Ángel
estaba gobernado por dos diosas, Palutena, la Diosa de la Luz y Medusa, la Diosa de la Oscuridad.
Mientras Palutena administraba la luz y ayudaba a los mortales a cultivar la tierra, Medusa
menospreciaba a los hombres y usaba la oscuridad para destruir sus cosechas y convertirlos en
piedra. Enfurecida, Palutena transformó a Medusa en un horrible monstruo y la desterró al oscuro
Inframundo.
Pero Medusa no se quedó de brazos cruzados. Reunió una gran hueste de monstruos y espíritus
diabólicos del Inframundo para conquistar el hogar de Palutena, el Palacio celestial. La guerra
estalló y las huestes de Medusa aplastaron al ejército de Palutena, encarcelando a la Diosa de la
Luz. Entonces Medusa tomó los Tres tesoros sagrados (el Escudo espejo, la Flecha de la luz y las
Alas de Pegaso) y se los dio a sus esbirros más poderosos.
Este es el argumento, inspirado en la mitología griega, en el que se basa el nuevo videojuego de
Nintendo Kid Icarus.Que lástima, otro producto más que lo único que consigue es contribuir a
aumentar la desinformación sobre la mitología griega, para variar.
Y eso, que cuando vi anunciado el juego, con ese pequeño Icaro convertido en héroe, me pareció
una idea interesante. Señores de Nintendo, que les habría costado basarse de verdad en la cultura
de nuestros ancestros y crear un argumento que respetara, al menos minimamente, la magnífica
tradición mitológica.
Pero no, parece que a los japoneses poco les importa que los jóvenes y no tan jóvenes usuarios de
Kid Icarus desaprendan, como diría el anuncio, lo que supieran de Medusa , de los Dioses del
Olimpo y ya de paso del pobre Icaro.
sábado, 21 de abril de 2012
Nuevo blog
Algunas reflexiones y opiniones que tengo archivadas en mi pobre memoria no tienen cabida en este blog, en el que me centro basicamente en el mundo de los libros, la mitología y la música clásica. He creado otro blog más libre en el que dejar plasmadas estas otras cosas que me gustaría mostrar. Espero que os gusten. http://elosbcurodivan.blogspot.com.es/
Mis óperas favoritas: Julio César en Egipto.
El año 48 a.c. Pompeyo y Julio César entablaban en Farsalia (Grécia central) su última gran batalla por obtener el mando del imperio romano. El viejo general, que contaba con un ejército con muchos más efectivos y encadenaba varias batallas vencidas, se confió en exceso y sufrió una derrota humillante de la que ya no se recuperaría. Desesperado, huyó de Julio y Antonio y, poniendo tierra de por medio, se embarcó hasta África, llegando hasta las soleadas costas de Egipto, estado vasallo de Roma, con la esperanza de aliarse con las tropas romanas apostadas en tierras africanas.
Fue recibido por una delegación del rey Egipcio Ptolomeo XII, descendiente del Ptolomeo que conquistara Pérsia al lado de Alejandro Magno, sólo se le parecía en el nombre, por lo demás, parece que era un degenerado medio imbécil que, conocedor de la derrota sufrida en Farsalia, hizo ejecutar a Pompeyo nada más desembarcar para después entregar la cabeza cortada a César, que le venía pisando los talones.
El nuevo emperador se horrorizó ante el “regalo” de su vasallo y, al reunirse con él, descubrió que su hermana, la famosa Cleopatra, permanecía recluida por Ptolomeo que no estaba dispuesto a compartir el poder con ella. César, tras un juego de intrigas, intentó que los hermanos se reconciliasen, pero, cuando parecía que la situación estaba controlada, la ciudad de sublevó y César tuvo que luchar al lado de sus hombres para salvar la vida. En esta confrontación ardieron las embarcaciones romanas y el fuego se propagó por la ciudad quemando la conocida biblioteca de Alejandría.
Los romanos huyeron a nado hasta una pequeña isla en la que se hicieron fuertes esperando la llegada de tropas de refuerzo con las que pudieron aplastar la sublevación general. Tras el fuego y el humo Alejandría respiraba nuevos aires más pacíficos, sin el cruel Ptolomeo, que desapareció misteriosamente entre la turba, y con el mando único de Cleopatra, que concibió un hijo de César.
Este magnífico episodio de la historia, en el que tantos eventos que han pasado a la posteridad se vivieron en un breve intervalo de tiempo, debió inspirar a Haendel que decidió que una de sus operas desarrollara este lance histórico. La historia se centra en la relación que mantuvieron César, Cleopatra, Ptolomeo y la viuda de Pompeyo con el trasfondo de una Alejandría revuelta.
Es una ópera idónea para iniciarse en este género musical: la historia no cansa, al contrario, es fascinante y las arias, todas ellas de gran nivel, atraen desde la primera escucha.
Dividida en tres actos y estrenada en 1727, se convirtió en un gran éxito, para, a la muerte de Haendel, desparecer durante más de un siglo y ser rescatada del olvido ya en el siglo XX, en el que ha sido interpretada por los mejores contratenores de nuestro tiempo. No os la perdáis, vale la pena.
sábado, 14 de abril de 2012
23 de abril: Día del Libro
Como un libro que se deja a medio leer y se abandona en una oscura estantería durante años hasta que un día cualquiera algo nos recuerda que jamás lo acabamos y entonces deseamos saber como seguía la historia . Lo rescatamos de su oscuro rincón y la fina capa de polvo que lo cubre nos hace sentir remordimientos,sin embargo, la marca de página que hicimos sigue ahí, indicándonos, como los dioscuros a los marineros, la ruta a seguir.
Y finalmente acabamos el libro que absurdamente dejamos de lado abstraídos por la miseria que nos rodea y por fin fray Guillermo encuentra al asesino de la Abadía y la biblioteca secreta, Vinicio y Ligia huyen de Roma a salvo dejando atrás al loco Nerón, Ulises alcanza Itaca y Jonathan acaba la catedral que su padre Tom empezara a levantar.
Estos libros están ahí para nosotros, lo mejor que fue capaz de dar el genio de algún genio, para nosotros, que, sin embargo, no siempre valoramos el regalo. Pensar en las miles de obras que se han perdido por el largo camino de la historia, quizás también arrinconadas en el escriptorium de una abadía medieval o quemados por cuestiones religiosas, no hagamos nosotros lo mismo.
Por eso, el día de Sant Jordi, el día del libro, escoged muy bien el libro que regaléis, hay muchos y muy buenos para pararse un rato a pensar. ¿ No os parece?.
Y finalmente acabamos el libro que absurdamente dejamos de lado abstraídos por la miseria que nos rodea y por fin fray Guillermo encuentra al asesino de la Abadía y la biblioteca secreta, Vinicio y Ligia huyen de Roma a salvo dejando atrás al loco Nerón, Ulises alcanza Itaca y Jonathan acaba la catedral que su padre Tom empezara a levantar.
Estos libros están ahí para nosotros, lo mejor que fue capaz de dar el genio de algún genio, para nosotros, que, sin embargo, no siempre valoramos el regalo. Pensar en las miles de obras que se han perdido por el largo camino de la historia, quizás también arrinconadas en el escriptorium de una abadía medieval o quemados por cuestiones religiosas, no hagamos nosotros lo mismo.
Por eso, el día de Sant Jordi, el día del libro, escoged muy bien el libro que regaléis, hay muchos y muy buenos para pararse un rato a pensar. ¿ No os parece?.
miércoles, 11 de abril de 2012
Ira de Titanes
Ira de Titanes
Cuando fui a
ver esta película del director Jonathan Liebesman, ya estaba sobre aviso de lo
que iba a ver puesto que había visto la precuela Furia de Titanes del año 2010:
una bizarra mezcla de monstruos mitológicos y hazañas recogidas de la mitología
clásica y falsamente atribuidas a Perseo. Pero, como amante de la mitología no
pude resistir la tentación de ver a Perseo en acción.
Después de ver
la película debo reconocer que la realidad superó mis expectativas negativas:
el guión es una completa absurdidad en la que los dioses son inferiores a
Perseo y, para variar, se mezclan las vivencias de Belerofonte, Teseo y
Hércules formando este personaje que poco o nada tiene que ver con el que nos
describen las fuentes clásicas.
Solo empezar
la película, lucha contra la Quimera
de Belerofonte, después aparece el caballo Pegaso y monta en él, también
rescatado de la vida de Belerofonte, más adelante entra en un laberinto y
adivinad contra quien lucha,…., sí, el Minotauro de Teseo. En la batalla final
aparecen unos guerreros claramente inspirados en Geriones, el monstruo de tres
cuerpos al que venciera Hércules. En fin, otro producto más que ayudará a
desinformar sobre los fenomenales héroes que componen la mitología griega.
Para más
desinformación os recomiendo Troya de Wolfgang Petersen (2004),
Furia de Titanes de Desmond Davis (1981),Simbad y el ojo del tigre de
San Wanamaker (1977).
Si de verdad
os interesa el tema: Biblioteca Mitológiga de Apolodoro, Metamorfosis de
Ovidio, Fábulas mitológicas de Higinio.
sábado, 24 de marzo de 2012
La transmisión de las obras clásicas.
Estaba leyendo la introducción que el señor Ramos Jurado hace del libro de Tragedias de Esquilo (Alianza Editorial) y me pareció particularmente interesante la explicación que hace sobre la transmisión de las tragedias griegas desde su creación hasta nuestros días. Las sucesivas guerras y su consiguiente destrucción, los desastres naturales, los accidentes y la anarquía además de muchos otros motivos han impedido que la mayor parte de la producción literaria de la antiguedad llegara hasta nosotros y las pocas obras que han salvado este obstáculo de más de dos mil años lo han hecho recorriendo un camino rocambolesco y perdiendo parte de su frescura original. En general, el camino que han seguido estas joyas supervivientes ha sido este: de las obras originales, escritas en papiros por los mismos creadores y guardadas en los archivos de las principales polis griegas, no ha quedado ni rastro. Sabemos que por cada obra se realizaban al menos tres copias, una de ellas para archivarla por si en el futuro se representaba de nuevo, pero estas tampoco se conservan. Ya en la época helenística, el saber y la cultura se habían trasladado a Alejandría, donde la famosa biblioteca albergaba las obras que el erudito Aristófanes conservaba, estudiaba y divulgaba. De estas obras conservamos algún fragmento de papiro, pero todo el resto o se quemó con la biblioteca o se perdió siglos después. Ya en el imperio romano, se seleccionaron algunas obras (siete en el caso de Esquilo) que son las que han llegado hasta nosotros, pero esta selección contribuyó a que el resto de las obras desapareciera para siempre.Los papiros fueron pasados al códice (precursor del libro actual) y posteriormente cuando lo que quedaba de Roma huyó a Bizancio se introdujo la minúscula en los textos. De todo esto tampoco conservamos nada. Los primeros documentos que podemos tocar con nuestras manos se remontan a los códices medievales: los monjes de los conventos medievales copiaron, a su manera, los papiros o códices antiguos que se conservaban, y algunas de estas copias se han conservado. Uno de las más importantes es el códice Mediceo escrito en el siglo X, y si bien no está completo, es la base de todas las tragedias conservadas de Esquilo.
domingo, 11 de marzo de 2012
Mis óperas favoritas: Lohengrin.
Esta ópera de Richard Wagner fue la primera a la que presté atención y hoy en día , tras haberme adentrado en distintas óperas,sigue siendo mi favorita.
Hace unos años, mientras conducía hacia el trabajo, iba escuchando distraidamente RNE clásica cuando una melodía llamó mi atención. Era la introducción de la ópera Lohengrin, obra de Wagner estrenada en 1850. De hecho, me gustó tanto que apunté aquel extraño nombre en un pedazo de papel y una vez de vuelta a casa lo introduje en el Google.
Lohengrin, caballero custodio del Santo Grial, hijo de Parsifal. Esto ya me sonaba un poco, Parsifal era uno de los caballeros de la mesa redonda del rey Arturo y, una vez disuelta esta, encontró el Grial y formó una guardia para custodiarlo. Esto aprendí sobre el personaje, pero luego, al leer el libreto de la ópera, me enganché con la historia que narraba: en la edad media, el rey de Germania recorre su país reclutando tropas para su ejército, que se dispone a luchar contra el enemigo Húngaro. Cuando llega a Brabante, se entera de que la población está enfrentada en dos bandos que se disputan el poder.El caso es que a la muerte del conde, su hijo y heredero, el pequeño Gottfried, fue dejado a manos de un noble llamado Telramund hasta que alcanzara la mayoría de edad, pero un día en que el pequeño príncipe salió a pasear por el bosque junto a su hermana Elsa, desapareció sin dejar rastro y sin que Elsa pudiera dar ninguna explicación coherente sobre el incidente.
Telramund señaló a Elsa como responsable y causante de la desaparición de su hermano pequeño y reclamaba que esta fuera juzgada y castigada. Tras esto el reino pasaría a ser regentado por el mismo Telramund.
El rey Henry, tras escuchar a los dos bandos, no sabía que decisión tomar: era consciente de que Gottfried se movía impulsado por sus ansias de poder pero Elsa no era capaz de defenderse de una manera razonable.
Finalmente el asunto se puso en manos de Dios: se celebraría un duelo a muerte entre Gottfried y un voluntario que luchara por Elsa, Dios daría mayor vigor al brazo del justo y así el asunto quedaría zanjado. Pero nadie se atrevía a enfrentarse a Gottfried y así, cuando estaba a punto de acabar el tiempo de espera para que acudiese un defensor de Elsa, de la oscuridad del río apareció un gran cisne tirando de una barca en la que, un caballero perfectamente armado, se dejaba llevar por las oscuras aguas. Era Lohengrin, que ante el asombro de todos, defendió a la muchacha y venció al malvado Gottfried.
Después de esto, empecé a ver vídeos del primer acto hasta acabar viendo la ópera entera, siempre descubriendo piezas fascinantes y sobrecogedoras.
Lo que yo tengo claro es que la ópera es un género de música que primero hay que conocer para después poder amarlo. Si se intenta entrar de golpe se fracasa. Yo recomiendo lo siguiente: escojan una ópera por la que sientan alguna curiosidad o que al menos les suene un poco, busquen una sinopsis del argumento y leanla detenidamente, interésense por el compositor, por el año de estreno, vamos, ponganse un poco en situación y sepan qué están escuchando. Despues de esto, busquen en Youtube fragmentos de la opera, es decir, Arias, o bien introducciones, escuchen tantas como quieran y repitan las que más les gusten.Ahora intenten ver el primer acto entero , a ser posible con subtítulos, y a partir de aquí...a disfrutar.
http://www.youtube.com/watch?v=LMtRof9qJG8
Hace unos años, mientras conducía hacia el trabajo, iba escuchando distraidamente RNE clásica cuando una melodía llamó mi atención. Era la introducción de la ópera Lohengrin, obra de Wagner estrenada en 1850. De hecho, me gustó tanto que apunté aquel extraño nombre en un pedazo de papel y una vez de vuelta a casa lo introduje en el Google.
Lohengrin, caballero custodio del Santo Grial, hijo de Parsifal. Esto ya me sonaba un poco, Parsifal era uno de los caballeros de la mesa redonda del rey Arturo y, una vez disuelta esta, encontró el Grial y formó una guardia para custodiarlo. Esto aprendí sobre el personaje, pero luego, al leer el libreto de la ópera, me enganché con la historia que narraba: en la edad media, el rey de Germania recorre su país reclutando tropas para su ejército, que se dispone a luchar contra el enemigo Húngaro. Cuando llega a Brabante, se entera de que la población está enfrentada en dos bandos que se disputan el poder.El caso es que a la muerte del conde, su hijo y heredero, el pequeño Gottfried, fue dejado a manos de un noble llamado Telramund hasta que alcanzara la mayoría de edad, pero un día en que el pequeño príncipe salió a pasear por el bosque junto a su hermana Elsa, desapareció sin dejar rastro y sin que Elsa pudiera dar ninguna explicación coherente sobre el incidente.
Telramund señaló a Elsa como responsable y causante de la desaparición de su hermano pequeño y reclamaba que esta fuera juzgada y castigada. Tras esto el reino pasaría a ser regentado por el mismo Telramund.
El rey Henry, tras escuchar a los dos bandos, no sabía que decisión tomar: era consciente de que Gottfried se movía impulsado por sus ansias de poder pero Elsa no era capaz de defenderse de una manera razonable.
Finalmente el asunto se puso en manos de Dios: se celebraría un duelo a muerte entre Gottfried y un voluntario que luchara por Elsa, Dios daría mayor vigor al brazo del justo y así el asunto quedaría zanjado. Pero nadie se atrevía a enfrentarse a Gottfried y así, cuando estaba a punto de acabar el tiempo de espera para que acudiese un defensor de Elsa, de la oscuridad del río apareció un gran cisne tirando de una barca en la que, un caballero perfectamente armado, se dejaba llevar por las oscuras aguas. Era Lohengrin, que ante el asombro de todos, defendió a la muchacha y venció al malvado Gottfried.
Después de esto, empecé a ver vídeos del primer acto hasta acabar viendo la ópera entera, siempre descubriendo piezas fascinantes y sobrecogedoras.
Lo que yo tengo claro es que la ópera es un género de música que primero hay que conocer para después poder amarlo. Si se intenta entrar de golpe se fracasa. Yo recomiendo lo siguiente: escojan una ópera por la que sientan alguna curiosidad o que al menos les suene un poco, busquen una sinopsis del argumento y leanla detenidamente, interésense por el compositor, por el año de estreno, vamos, ponganse un poco en situación y sepan qué están escuchando. Despues de esto, busquen en Youtube fragmentos de la opera, es decir, Arias, o bien introducciones, escuchen tantas como quieran y repitan las que más les gusten.Ahora intenten ver el primer acto entero , a ser posible con subtítulos, y a partir de aquí...a disfrutar.
viernes, 24 de febrero de 2012
Los Dioscuros
Los Dioscuros: los hermanos gemelos Cástor y Pólux, hermanos mayores de Helena de Troya. Participaron en la mítica expedición de los Argonautas y liberaron a su hermana cuando Teseo la raptó llevándosela a Atenas.Murieron emboscados poco antes del inicio de la guerra de Troya, para alivio de los Frigios, aunque se decía que Zeus los había convertido en estrellas. Se les consideraba patrones de los marineros.
Hace algún tiempo encontré esta imagen en internet. Esta fenomenal escultura en bronce de los Dioscuros estaba ubicada en la embajada Alemana de San Petersburgo antes de la guerra. No se que suerte corrió, pues no he encontrado ninguna información sobre su paradero actual si es que aun existe. Os propongo que, si tenéis un rato, tratemos de encontrar pistas sobre su paradero.
Muchas gracias.
Hace algún tiempo encontré esta imagen en internet. Esta fenomenal escultura en bronce de los Dioscuros estaba ubicada en la embajada Alemana de San Petersburgo antes de la guerra. No se que suerte corrió, pues no he encontrado ninguna información sobre su paradero actual si es que aun existe. Os propongo que, si tenéis un rato, tratemos de encontrar pistas sobre su paradero.
Muchas gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







